perroHay perros que emanan su propio olor en mayor o menor medida. Cuando un propietario adquiere un perro, ignora que hay un cierto olor que queda en el ambiente y que la familia acaba inmunizándose a éste. Pero cuando llegan visitas de familiares o amigos, alguno que otro puede soltar un “cómo huele a perro”, y se te queda cada de extrañeza ante este comentario porque tú eres capaz de advertirlo.

Pues bien, es cierto que cada perro tiene su propio olor y depende exclusivamente de la grasa de su piel. Cuanta más grasa, más probabilidad de que huela. Ahora bien, se puede eliminar el olor a perro, siempre y cuando se tengan en cuenta unos ciertos hábitos y una serie de medidas higiénicas.

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  • Ante todo hay que desterrar el mito de que cuanto más se baña el perro mejor vamos a prevenir el mal olor. No. Cuanto más le bañemos, más vamos a desproteger la defensa natural de su piel, lo que va a generar más grasa, y por tanto más olor. Debes seguir una rutina de lavado mensual: un baño una vez al mes es más que suficiente en perros que viven dentro de casa, y quincenalmente en perros que viven en el jardín. Si observas que no es suficiente, ayúdate de toallitas húmedas para limpiar la superficie del pelo.
  • Baña a tu perro con un champú especial para perros, nunca uno humano, puesto que desequilibrarías el ph natural de su piel, pudiendo provocar incluso dermatitis.
  • Tras el baño, es fundamental que te asegures que has secado bien el pelo del perro. La humedad provocará mal olor a la larga.
  • El cepillado del pelo diario es una buena medida preventiva. Cepillando el pelo del perro, liberarás el pelo sobrante que pueda descansar en suelo y alfombras y que pueden ayudar a fijar el olor en el ambiente.
  • Asegúrate de que tu perro tiene sus zonas dentro de la casa. No humanices: me refiero a que evites que el perro suba al sofá, a los sillones o a las camas. Tu perro debe tener su cesta o cama y debe descansar en ella. Procura tener una cesta en la zona donde más tiempo paséis para que él se sienta parte de vosotros, pero nunca compartas tus zonas exclusivas (reservadas al líder). Si decides compartir estas zonas, no solo darás poder de liderazgo a tu perro sino que permitirás que estas zonas se impregnen de su olor, y es difícil de quitarlo (a no ser que decidas hacer diariamente una limpieza exhaustivas de estas zonas).
  • Cambia las alfombras de hilo, lana o material difícil de limpiar, por alfombras de caña, bambú o similares. No solo no absorben malos olores sino que son muy fáciles de limpiar.
  • Ojo con la comida: está comprobado que el olor corporal de los perros es proporcional a la comida que digiere. La comida casera o alimento seco de mala calidad promueve el mal olor o el olor fuerte a perro, mientras que una comida balanceada de alta calidad, regula el equilibrio natural de la piel disminuyendo considerablemente el olor a perro.

Si sigues estas pautas, tu casa no olerá a perro. Yo tengo dos en casa, y nadie diría que huele a perro.

Sandra Ferrer.
Creadora del Programa de Educación Canino “Cómo Educar a un Cachorro”