Numerosas son las preguntas y numerosos son los problemas derivados de esta costumbre provocada por los propietarios de perros: dejar o no dejar subir el perro a la cama. Hoy mismo he leído un artículo en Internet, en una página canina, un artículo que hablaba de este tema, y me he quedado muy sorprendida por cómo trataban este tema.

Según su autor, el único inconveniente de dejar subir el perro a la cama es por cuestión de higiene. ¿Por cuestión de higiene?. Vale, puede ser un inconveniente, todos los que tenemos perro conocemos la cantidad de pelo que sueltan y la suciedad provocada por babas (en aquellos perros que suelen soltar baba) o por otro tipo de secreciones corporales. Esta cuestión ya depende de los hábitos de cada propietario.

El tema fundamental en este asunto, es que la conducta de dejar o no dormir con nosotros a nuestro cachorro va más allá de un asunto de higiene, estoy hablando de un tema comportamental. Entiendo que cuando adquirimos un cachorro, las ganas de estar con él, mimarlo, cuidarlo y dedicarle todo nuestro tiempo hace que pequemos en muchas de nuestras actitudes con él, por ejemplo, en la que tratamos hoy: que duerma con nosotros.

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Sé que da pena, mucha pena, escuchar al cachorro en su caja llorar desconsoladamente, pero créeme: es algo que debe aprender. Si no nos llevamos nuestros propios hijos siempre a la cama cuando lloran, ¿por qué hacerlo con el cachorro?. Educación y disciplina desde el primer día: no hay que olvidar este punto.

¿Por qué razón no se debe dejar subir al perro a la cama y mucho menos dejar que duerma contigo? Por educación. En la manada, el líder siempre duerme en la zona más alta para controlar y proteger a su manada. Si permites que tu cachorro duerma contigo o permites que suba a tu cama para hacerte compañía mientras miras la tele o lees un libro, estás otorgándole un poder de liderazgo que te traerá varios problemas a corto plazo, entre ellos: conductas de poder, conductas de dominancia, conductas de posesión, conductas de territorialidad, conductas de liderazgo.

¿Cómo se traducen estas conductas? Por ejemplo, en que tu perro vaya a orinar tus sábanas para marcar su territorio, en que nadie se acerque a la cama salvo tú a la hora de dormir (seguramente lo pagará con tu acompañante), en que se suba al sofá, sillones o camas cuando estés ausente, etc. y ese poder que le has otorgado de pequeño, le desarrollará otras conductas que deberías evitar, como por ejemplo la agresividad por territorialidad.

Como ves, simples conductas inofensivas, pueden derivar en desarrollar un perro líder que haga y deshaga cuando quiera, por tanto, desde el primer día que esté en casa: prohibido dejar que el perro se suba a la cama.

Sandra Ferrer.
Creadora del Programa de Educación Canino “Cómo Educar a un Cachorro”