peluquería canina

Cómo, cuándo y dónde llevar a tu perro a una peluquería canina

La primera experiencia de un perro en una peluquería canina debe ser lo más maravillosa posible para evitar crear un trauma en el perro y que ir a la peluquería se convierta en una pesadilla.

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El primer paso es saber dónde ir. Peluquerías caninas hay muchas, unas mejores que otras, unas con profesionales expertos pero también otras con trabajadores poco profesionales que pueden causar desde lesiones a tu perro a que desarrolle pánico por estos centros, por eso, es fundamental que te informes sobre la que mejor pueda tratar a tu perro. ¿Qué debes tener en cuenta?

  • El currículum de los profesionales. Fíate de las peluquerías caninas que tienen los diplomas y certificados colgados en las paredes, o en su defecto, estás en plena libertad de pedir que te los enseñen. Desafortunadamente, hay muchas personas que se dedican a esta profesión porque no tienen otro trabajo (me he encontrado, por ejemplo, peluqueros de personas cortando pelo a perros) y no tienen las herramientas para actuar ante un perro miedoso o ansioso consiguiendo que el perro se altere más.
  • La higiene. Es fundamental. Huye de las peluquerías caninas sucias y que no se preocupan ni en retirar pelos, uñas, etc. una vez acaban cada trabajo.
  • El trato. Como he comentado anteriormente, hay profesionales que se dedican a esto por obligación y no tienen mucha simpatía por los perros. El trato es importantísimo. Tu perro tiene que sentirse mimado y relajado cuando se ponga en manos del profesional, de lo contrario, si observas que tu perro se pone más nervioso de lo normal, no lo pongas más en manos de esta persona.
  • El resultado. Una buena peluquería canina se nota al instante. Desde cómo huele el perro tras acudir, desde pequeños detalles que tienen con el peludo, cómo reacciona su piel con el paso de los días, cómo resultó el corte de pelo… etc.

El primer contacto es fundamental. Pero, para que reduzcas la ansiedad de tu perro antes de la primera visita, debes haber hecho varios pasos:

  • Tu perro debe estar acostumbrado ya al ruido de un secador, al contacto con el agua y a estar solo sin ti. Esta tarea debes llevarla a cabo en casa: haz que el ruido del secador sea algo normal para tu perro, que el baño sea una experiencia agradable y que el irte de casa y dejar al perro solo o con otra gente no suponga un trauma. Si no te atreves a bañar a tu perro en casa, y el primer contacto con el agua va a ser en la peluquería, informa de esto a los profesionales para que lo tengan en cuenta.
  • Antes de ir a la peluquería, reduce la ansiedad de tu perro con un buen rato de actividad física. Agótalo. De esta forma, verás reducido su estrés e irá mucho más relajado al centro.
  • Utiliza las golosinas como recompensa para reforzar las conductas de serenidad del perro una vez estéis en el centro.

¿Cuándo debes llevar el perro a la peluquería?

No todos los perros necesitan ir a la peluquería. Todo depende de la raza del perro y del propietario (si se desenvuelve bien antes, durante y después del baño, si tiene espacio, etc.).

Tenido en cuenta esto, un perro no puede bañarse nunca antes de los 45 días, aunque sí pueden utilizar otro tipo de baños en seco. Una vez sabido esto, ten en cuenta que un perro que vive dentro de una casa puede bañarse perfectamente una vez al mes, y si vive en el jardín, puede bañarse cada 15 días. No es aconsejable abusar de los baños, ya que esto afectará al Ph de su piel.

A una peluquería canina puedes acudir para realizar el baño de tu perro porque en casa no tienes espacio o quieres ahorrarte el limpiar a fondo el baño tras cada sesión, a realizar un corte de pelo en aquellas razas que lo necesiten, a realizarle un buen cepillado porque su pelo tiende a enredarse y en casa se convierte en una pesadilla, a cortarle las uñas, a realizarle un masaje canino… Infórmate en las diferentes peluquerías de tu ciudad sobre los servicios que prestan, te puedes llegar a sorprender de la cantidad de posibilidades que ofrecen para que tu perro salga hecho un pincel.

Y recuerda que si la experiencia en una peluquería canina es positiva para tu perro, no tengas dudas de que querrá volver, porque se llega a convertir en una terapia relajante de masajes, socialización, recompensas, mimos… Pero, como he comentado, depende y mucho de nosotros y de la elección que hagamos de la peluquería.

Sandra Ferrer. Creadora del Programa de Educación Canino “Cómo Educar a un Cachorro”

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