Los parásitos internos en el cachorro

cachorroUn cachorro sano es aquel que rutinariamente acude a la consulta veterinaria para seguir su cartilla de vacunaciones, revisiones y chequeos para evitar que se desarrollen ciertas enfermedades.

Hoy quiero hablarte de la importancia de, no solo poner medidas para desparasitar al cachorro externamente y librarlo de las molestas pulgas y garrapatas sino, desparasitarlo internamente, para librarlo de gusanos, tenias y otros huéspedes que no podemos observar a simple vista y que pueden acarrear graves problemas de salud para tu cachorro.

Los parásitos internos suelen vivir en el sistema digestivo de un cachorro y se detectan por medio de un examen de las heces.

El tratamiento de los parásitos internos puede empezar desde las 2 semanas de vida del cachorro y debe repetirse cada dos o tres semanas, según el tratamiento del veterinario.

La mayoría de los cachorros, al nacer, están infectados por áscaris y uncinarias, parásitos que son transmitidos por la madre y que por lo tanto es básico su tratamiento en todos los cachorros.

Voy a presentarte alguno de los parásitos que se alojan dentro de tu cachorro y que, por tanto, debes aplacar con la ayuda del tratamiento de desparasitación interna que te administrará el veterinario. Voy a ahorrar poner imágenes puesto que pueden herirte la sensibilidad (a mí por lo menos):

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  • Áscaris o gusanos redondos: se transmiten por contacto con excrementos, suelos o camas que están infectadas. El gusano suele medir 13 cm. de longitud y hace que el cachorro tenga la panza barriguda. El gusano pone sus larvas dentro del estómago del cachorro para que migren por el cuerpo y se alojen en él, o salgan muchas veces en las heces del cachorro: si pones atención y tu cachorro está infectados podrás verlas en ocasiones. Tu cachorro puede mostrar síntomas o no, pero debes observar que tu cachorro no pierda peso, tenga debilidad, vómitos, diarreas o presencia de moco en las heces, porque son síntomas claros de que está infectado por el áscaris.
  • Uncinaria: es uno de los parásitos más peligrosos. Se transmite de madre a hijos antes del parto o durante la lactancia. La uncinaria es un gusano que se hospeda en el intestino delgado del cachorro y puede provocarle anemia, deposiciones con sangre, pérdida de apetito, letargia, etc.
  • Tenia: es uno de los parásitos más conocidos. Son parásitos que se alimentan del intestino y eso hace que el cachorro necesite comer más y no gane peso. No hay otros síntomas, pero en ocasiones pueden observarse trozos de estos parásitos en el ano del cachorro, como si fueran granos de arroz. La tenia se transmite al tragar larvas de pulgas, roedores u otros animales que porten huevos.
  • Trichuris: este parásito se aloja en el tracto digestivo causándole inflamación intestinal crónica. Los síntomas se observan al ver cómo el cachorro pierde peso, se observa moco en las heces y diarrea.
  • Coccidios: estos parásitos se transmiten con la ingesta de carne cruda o poco cocida. Se alojan en el intestino del cachorro. El cachorro sufre diarreas, fiebre, pérdida de apetito y de peso.
  • Filarias: otro de los parásitos más conocidos, el famoso gusano del corazón. Las filarias son transmitidas por la picadura de un mosquito. Son muy peligrosos puesto que pueden causar la muerte del cachorro, ya que se alojan en el corazón y en los vasos sanguíneos creando lesiones muy dañinas. Los filarias son difíciles de matar, por eso la prevención es la mejor arma para luchar contra estos parásitos.
Como ves, es fundamental tener al cachorro bien desparasitado desde bien pequeño. Si tienes dudas, visita a tu veterinario y pregúntale todas las consultas que tengas. Prevenir es mejor que curar.

Sandra Ferrer.
Creadora del Programa de Educación Canino “Cómo Educar a un Cachorro”

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